¿A QUÉ LLAMAMOS UNA CRISIS DE SANACIÓN?

Una crisis de sanación es un proceso que se activa en nuestro ser, mediante el cual nuestro cuerpo físico libera toxinas acumuladas en nuestros órganos y nuestro cuerpo mental-emocional libera emociones o pone de manifiesto patrones de pensamiento que nos son nocivos. Esto es lo que llamamos una crisis de sanación. Síntomas mentales-emocionales que podemos experimentar durante una Crisis de Sanación:

  • Ira
  • Tristeza
  • Miedo
  • Odio
  • Ansiedad
  • Síntomas físicos que podemos experimentar durante una Crisis de Sanación:
  • Incremento del sudor
  • Incremento de la orina
  • Incremento de las evacuaciones
  • Sarpullidos
  • Vómitos
  • Síntomas de resfriado o gripe
  • Dolores de cabeza
  • Fiebre
  • Dolores del pasado


Cada persona responde al tratamiento de una manera distinta. Por lo general para sufrir una crisis de sanación se debe realizar un tratamiento de varias sesiones donde la persona se limpia a fondo de los bloqueos.


Cuanto más largo sea un tratamiento de energético más completos y duraderos serán sus efectos.
Una sesión, por ejemplo, actúa sobre las consecuencias y resuelve problemas puntuales, por el contrario, un tratamiento aplicado planificadamente y sin prisas se orienta hacia la causa de los males y armoniza al individuo y su globalidad.



En estos casos el agravamiento aparente remitirá al cabo de dos o tres días, pero suele ser conveniente realizar más sesiones.

Además, hay que tener en cuenta que un tratamiento integral afecta al conjunto del cuerpo, mente y espíritu.

Alguien puede visitar a un terapeuta para sanarse de una dolencia y al final del tratamiento haber cambiado totalmente de comportamiento, de modo de pensar o de forma de relacionarse con los demás. Esto se debe al reequilibrio emocional y mental que la terapia produce.

Mediante las terapias energéticas se reviven acontecimientos pasados que muchas veces son desagradables y producen sentimiento de angustia, miedo, abandono o rechazo. Manifestar las emociones es necesario para limpiar el alma y liberarla energéticamente, pero da lugar a esas crisis emocionales que llamamos «catarsis».

Cuando la energía desencadena estos fenómenos traumáticos también conocidos por los terapeutas como «removidas», el paciente no debe asustarse y abandonar la sesión sino por el contrario, reafirmar su confianza en el poder de la terapia.